miércoles, 17 de enero de 2018

Demuestran la utilidad de la pancromoendoscopia con biopsias dirigidas para la vigilancia de pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal de larga evolución.

lunes, 15 de enero de 2018
De izquierda a derecha, Maria Pellisé y Sabela Carballal, coordinadora y primera firmante del artículo.
Un estudio multicéntrico español dirigido por la Dra. Maria Pellisé, investigadora del CIBEREHD en el Hospital Clínic de Barcelona, ha demostrado por primera vez a nivel mundial la utilidad de la estrategia de pancromoendoscopia con biopsias dirigidas para la vigilancia de pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal (EII) de larga evolución fuera de ensayos clínicos. La primera firmante de este artículo publicado en Gut es la investigadora pre-doctoral Sabela Carballal, perteneciente al mismo grupo de investigación.
Los pacientes con EII presentan un riesgo aumentado de presentar cáncer colorrectal (CCR) y se benefician de la realización de vigilancia con colonoscopias periódicas encaminadas a detectar y resecar las lesiones precursoras del cáncer (displasia). De forma clásica, como la displasia suele ser multicéntrica, sútil, plana y difícil de identificar con colonoscopia convencional, las guías clínicas recomendaban realizar más de 50 biopsias aleatorias a lo largo de todo el colon para poder prevenir de forma adecuada el CCR.
En la última década, varios ensayos clínicos bien diseñados realizados en centros académicos demostraron que la obtención de biopsias guiadas por pancromoendoscopia (aplicación de colorantes sobre la mucosa colónica) era una estrategía más eficaz que la clásica estrategia de toma de biopsias aleatorias. A pesar de la evidencia científica, la implementación de esta estategía en la práctica clínica habitual ha sido muy deficiente. En 2015, se publicaron las guías internacionales SCENIC que reforzaban el concepto de que la pancromoendoscopia debía ser la técnica de elección para la vigilancia de estos pacientes aunque ponía de manifiesto también que no se sabía su verdadera eficacia en un mundo real, fuera de ensayos clínicos, ni cual era la curva de aprendizaje necesaria para poder aplicarla de forma eficiente.
En el estudio dirigido por la Dra. Pellisé, han participado 15 hospitales españoles de diferente nivel asistencial (académicos, terciarios y comarcales) con endoscopistas con diferente nivel de experiencia en cromoendoscopia. Esto ha permitido demostrar que la pancromoendoscopia con biopsias dirigidas es la estrategía más eficiente, en la vida real, y de forma independiente a la experiencia previa en cromoendoscopia del endoscopista. En el estudio también se muestra que gracias al diagnóstico óptico basado en el aspecto de las lesiones es posible discriminar las lesiones sospechosas de displasia de las lesiones no neoplásicas. Los resultados de este trabajo van a favorecer la implementación de esta estrategia a nivel general y así mejorar la prevención del CCR en los pacientes con EII de larga evolución.
En esta investigación, ha participado también Elena Ricart, investigadora del CIBEREHD en el IDIBAPS de Barcelona.
Artículo de referencia
Real-life chromoendoscopy for neoplasia detection and characterisation in long-standing IBD.Carballal S, Maisterra S, López-Serrano A, Gimeno-García AZ, Vera MI, Marín-Garbriel JC, Díaz-Tasende J, Márquez L, Álvarez MA, Hernández L, De Castro L, Gordillo J, Puig I, Vega P, Bustamante-Balén M, Acevedo J, Peñas B, López-Cerón M, Ricart E, Cuatrecasas M, Jimeno M, Pellisé M; EndoCAR group of the Spanish Gastroenterological Association and Spanish Digestive Endoscopy Society. Gut. 2016 Sep 9. doi: 10.1136/gutjnl-2016-312332.

El papel de la Enfermería en el ámbito de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal.

Noelia Cano Sanz. Enfermera colaboradora Unidad de Enfermedad Inflamatoria Intestinal. Servicio de Digestivo. Complejo Asistencial Universitario de León (CAULE) / Mercedes Cañas Gil. Enfermera Unidad de Enfermedad Inflamatoria Intestinal. Servicio de Digestivo. Hospital Universitario Clínico San Carlos, Madrid. Miembros de la Junta del Grupo Enfermero de Trabajo en Enfermedad Inflamatoria Intestinal (GETEII)

Fecha de publicación: 8 enero, 2018 / Fecha de Modificación: 9 enero, 2018
El término Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) engloba a la enfermedad de Crohn y a la colitis ulcerosa. Ambas enfermedades, de etiología desconocida, se caracterizan por producir una respuesta inmunitaria anómala en el intestino. Se trata de enfermedades crónicas que alternan periodos de remisión con periodos de actividad inflamatoria o brote, que pueden llegar a ser incapacitantes y que suponen un gran impacto en la vida de pacientes y familia.[1,2] Las cifras crecientes de incidencia, hasta 24 casos por 100.000 habitantes al año[3,4], y prevalencia en nuestro medio[2,5], así como la complejidad del abordaje terapéutico de este tipo de pacientes, hace necesaria la creación de equipos especializados y de carácter multidisciplinar.[6,7] La puesta en marcha de unidades especializadas consigue mejorar la atención sanitaria a las personas afectadas de EII, que se pone de manifiesto con mejoras en la calidad de vida, adhesión al tratamiento, satisfacción y un descenso en los ingresos hospitalarios.[8]
El papel de las Unidades de EII y sus criterios de calidad se han definido en varios documentos de consenso.[7,9-11] A nivel europeo, a través del Grupo de Enfermería de la Organización Europea para la Enfermedad de Crohn y la Colitis Ulcerosa (N-ECCO), quedan definidos en una guía de consenso los objetivos y el papel de la enfermería especializada en EII, denominada como enfermería avanzada:
Noelia Cano (a la izq.) y Mercedes Cañas  Fuente: N. Cano / M. Cañas / GETEII
Noelia Cano (a la izq.) y Mercedes Cañas
Fuente: N. Cano / M. Cañas / GETEII
“La enfermera avanzada en EII es un experto clínico autónomo en la EII, que es responsable de la evaluación y aporte de evidencias basadas en la planificación de los cuidados y la evaluación del tratamiento, y que proporciona una información práctica, educación y el apoyo emocional a los pacientes con EII. Realizará su actividad dentro de su propio ámbito de competencia y responsabilidad, con el apoyo de guías y protocolos. El papel de enfermería avanzada EII incluye la educación, la investigación, el desarrollo de servicios y el liderazgo. Para lograr estas habilidades, una amplia experiencia clínica y el desarrollo de las competencias clínicas debe ser complementado, a poder ser, por una formación de postgrado.”
Sin embargo, el modo de organización, tiempo de dedicación a la consulta y dotación de personal es aún hoy en día bastante diferente entre unidades.[12] Aunque muchos hospitales no cuentan con una enfermera especializada en EII dentro del equipo, su trabajo juega un papel crucial en el manejo de estos pacientes.[13,14] De esta forma, participa en todo el proceso asistencial, con autonomía, responsabilidad, campo de conocimientos propio y apoyo directo al paciente en la gestión de múltiples aspectos de su patología.[15]
La consulta de enfermería especializada en EII aporta la cobertura necesaria de las necesidades tanto físicas como emocionales, sociales y laborales que estas personas presentan, con una atención personalizada y completa.[16] Permite ofrecer información a pacientes y familiares que puedan comprender y utilizar para poder tomar decisiones de manera libre e informada, además de ayudarles a manejar su propia enfermedad, evitar complicaciones y mejorar su calidad de vida. La consulta de enfermería se caracteriza por:
-Accesibilidad y flexibilidad, ya que se ofrece una atención de forma rápida y directa.
-Disminución de la espera.
-Mayor dedicación a los aspectos no médicos de la enfermedad.
-Información requerida por el afectado de EII y familia.
-Mayor participación del paciente y familia en su educación sobre la enfermedad y manejo de la medicación.
-Se trata de un lugar agradable que preserva la intimidad del paciente.
-Fiabilidad: los profesionales de enfermería están en continua formación.
-Confianza: las decisiones de las enfermeras están consensuadas con el resto del equipo.
-Seguridad: la atención prestada permite identificar y cubrir las necesidades individuales de cada paciente.
(Imagen modificada) Autor/a del original: healthinfoguru Fuente: morguefile.com
(Imagen modificada) Autor/a del original: healthinfoguru
Fuente: morguefile.com
La enfermería especializada en EII no sólo centra su trabajo en la consulta, sino que es fundamental para la coordinación de la Unidad de EII, todo ello con el fin de ofrecer una atención centrada en la persona con esta patología. Respecto a las principales actividades que desarrolla el profesional de enfermería en el control y atención de pacientes en la Unidad de EII, se describen a continuación:[17]

Función Asistencial

-Protocolo de acogida al paciente recién diagnosticado.
-Valoración de enfermería mediante test, cuestionarios e índices que permiten la reevaluación del estado de la enfermedad y del paciente a lo largo de todo el proceso.
-Consultas de seguimiento.
-Atención en hospitalización.
-Monitorización de la persona con EII mediante controles analíticos. Comprobar el estado de inmunización antes de comenzar con cualquier tratamiento inmunosupresor y/o terapia biológica. Colaboración con el Servicio de Medicina preventiva.
-Educación sanitaria sobre tratamientos: posología, administración, efectos adversos, manejo de fármacos subcutáneos y autoadministración, etc.
-Concienciar sobre la importancia de la adherencia terapéutica para prevenir recaídas.
-Ajuste de tratamientos según protocolo establecido en la Unidad.
-Educación sanitaria sobre su enfermedad y estilos de vida saludables (alimentación, ejercicio, vacunas y viajes, hábito tabáquico, etc).
-Detección, seguimiento y curas, si procede, de las posibles manifestaciones extraintestinales de la enfermedad.
-Valorar los aspectos psico-socio-laborales, orientando al paciente a los profesionales oportunos para la resolución de dudas y problemas.
-Sesiones clínicas con el resto del equipo de la Unidad.
-Seguimiento clínico de los pacientes por vía telemática.
-Proporcionar documentación de la enfermedad, e información sobre páginas web seguras y asociaciones de pacientes.

Función Investigadora

-Participación activa en trabajos científicos, ensayos clínicos y estudios. Son muchos los datos que se recogen en la consulta que nos aportan conocimiento sobre el cuidado de la enfermedad.
-Difusión del conocimiento derivado de los estudios realizados en congresos, reuniones y publicación en revistas de sociedades científicas.
-Actualización base de datos.

Función Docente

-Formación continuada.
-Participación en jornadas y cursos.
-Colaborar en proyectos de carácter formativo para otros profesionales sanitarios, mediante la realización y organización de cursos, talleres.
-Participación en la docencia especializada sobre la EII de otros profesionales en formación (enfermería, residentes) y estudiantes.

Función Gestora

-Supervisar el seguimiento de las consultas, tratamientos en hospital de día, revisión de resultados y pruebas diagnósticas que pueda tener pendiente la persona con EII.
-Función de enlace como coordinadora de las derivaciones de los pacientes a diferentes especialistas.
En definitiva, la enfermería especializada en EII desarrolla un campo de actuación muy amplio abarcando labores formativas, gestoras, investigadoras y, por supuesto, asistenciales. Su labor permite ofrecer una atención individualizada, continuada e integral tanto del paciente como de la familia, utilizando una información clara, y atendiendo al afectado de EII en sus tres dimensiones: biológica, psicológica y social. Sin embargo, su labor representa un valor añadido al contribuir a la creación y difusión de conocimiento científico que revierte en una mejor formación tanto propia como de otros profesionales adscritos a la Unidad, lo que permite mejorar el manejo tan complejo de estos pacientes. Es por ello que la enfermera especializada en EII requiere de habilidades, experiencia y valores que avalen su importancia en la Unidad asistencial y la hagan imprescindible para el funcionamiento de la misma. Por ello, uno de los retos futuros consistirá en conseguir que la formación y la docencia especializadas en EII se formalicen a través de los canales institucionales y nuestra especialización sea reconocida.[17]
Bibliografía
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2. Canavan C, Abrams KR, Hawthorne B, Drossman D, Mayberry JF. Long-term prognosis in Crohn´s disease: factors that affect quality of life. Aliment Pharmacol Ther 2006;23:377.
3. Van Assche  G, Dignass A, Panes J, Beaugerie L, Karagiannis J, Allez M, et al. The second European evidence-based consensus on the diagnosis and management of Crohn´s disease: Definitions and diagnosis. J Crohn´s Colitis. 2010;4:7-27.
4. Dignass A, Eliakim R, Magro F, Maaser C, Chowers Y, Geboes K, et al. Second European evidence-based consensus on the diagnosis and management of ulcerative colitis Part 1: definitions and diagnosis. J Crohn´s Colitis. 2012;6:965-90.
5. López-Serrano, J. L. Pérez-Calle, E. Carrera-Alonso, T. Pérez-Fernández, G. Rodríguez-Caravaca, D. Boixeda-de-Miguel. Estudio epidemiológico sobre la incidencia actual de la enfermedad inflamatoria intestinal en un área sanitaria de la Comunidad de Madrid. Rev Esp Enferm Dig. 2009;101(11).
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7. Calvet X, Panés J, Alfaro N, Hinojosa J, Sicilia B, Gallego M, et al. Declaración de consenso Delphi: Indicadores de calidad para las unidades de enfermedad inflamatoria intestinal integral de atención. J Crohn Colitis. 2014;8:240-51.
8. Phan VA, van Langenberg DR, Grafton R, et al. Introduction of a dedi- cated IBD service quantitatively and qualitatively improves outcomes in less than 18 months: a prospective cohort study in a large metropo- litan centre. Gastroenterology. 2010;138(Supl. 1): S318.
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10. Stretton JG, Currie BK, Chauhan UK. Inflammatory bowel disease nurses in Canada: An examination of Canadian gastroenterology nurses and their role in inflammatory bowel disease care. Can J Gastroenterol Hepatol. 2014;28:89-93.
11. Torrejón A, Oltra L, Hernández-Sampelayo P, Marín L, García-Sánchez V, Casellas F, et al. Desarrollo de estándares de calidad para la enfermedad inflamatoria intestinal y diseño de un instrumento de evaluación de los cuidados de enfermería. Rev Esp Enferm Dig. 2013;105:262-71.
12. Hernández-Sampelayo P. Seoane M. Oltra L. Marín L. Torrejón A. Vera M.I.et al.   Contribution of nurses to the quality of care in management of inflammatory bowel disease: a synthesis of the evidence J Crohn’s Colitis. 2010;46:611-22.
13. Belling R, Woods L, McLaren S. Stakeholder perceptions of specialist inflammatory bowel disease nurses’ role and personal attributes. Int J Nurs Pract. 2008;14:67-73.
14. Marín L, Torrejón A, Oltra L, Seoane M, Hernández-Sampelayo P, Vera MI, et al. Nursing resources and responsibilities according to hospital organizational model for management of inflammatory bowel disease in Spain. J Crohns Colitis. 2011;5:211-7.
15. Torrejón A, Masachs M, Borruel N, Castells I, Castillejo N, Malagelada JR, et al. Aplicación de un modelo de asistencia continuada en la enfermedad inflamatoria intestinal: la Unidad de Atención Crohn-Colitis. Gastroenterol Hepatol. 2009:77-82.
16. Iglesias M, Vázquez I, Barreiro de Acosta M, Figueiras A, Nieto L, Piñeiro M, et al. Calidad de vida en pacientes con enfermedad de Crohn en remisión. Rev Esp Enferm Dig. 2013; 105(5).
17. López AM, Cano N, coordinadores. Guía práctica de enfermería en EII. 1º Ed. Madrid: Inspira Network; 2017.

lunes, 15 de enero de 2018

Historia Enfermedad de Crohn

.de Crohn
, una enfermedad dentro del importante grupo de enfermedades inflamatorias de tracto digestivo (ENFERMEDAD INFLAMATORIA INTESTINAL), se conoce como enfermedad de Crohn después de un famoso gastroenterólogo, Médico. Burrill B. Crohn. Enfermedad de Crohn en principio vino a ser referido como una entidad médica cuando fue descrito por el Dr.. Crohn, Dr.. Leon Ginzburg, y el Dr.. Gordon D. Oppenheimer en 1932.
Los síntomas de la enfermedad de Crohn son similares a los síntomas de la . Sin embargo, un número de otros síntomas, no por lo general experimentado en , puede ser experimentado en pacientes con enfermedad de Crohn. Un problema que es muy infrecuente en , pero puede observarse en la enfermedad de Crohn, es la aparición de fístulas y abscesos alrededor del ano y úlceras dentro del canal anal. Las complicaciones ocurren debido a la tendencia de la enfermedad de Crohn a penetrar más profundamente en la mucosa del intestino.
La explicación inicial de este padecimiento fue expresada previamente por el médico italiano Giovanni Battista Morgagni (1682-1771) en 1769, mientras que él diagnóstico clínico de un hombre joven tener una crónica, diarrea y enfermedad debilitante.History of Crohns Disease
Casos consecutivos terminaron siendo descrito en 1898 John Berg y el cirujano Polaco Antoni Lesniowski en 1904. En 1913, Médico escocés T. Kennedy Dalziel, en la reunión de la Asociación Médica Británica, describió nueve casos en el que los pacientes sufrieron de obstrucción intestinal.
En la examinación cercana del intestino inflamado, la inflamación transmural que es característico de la enfermedad fue evidente. Calambres abdominales, fiebre, diarrea y pérdida de peso se observó en la mayoría de los pacientes, particularmente jóvenes, en la década de 1920 y 1930. En 1923, cirujanos en el Mt Sinai Hospital de Nueva York identificada 12 pacientes con síntomas similares. Dr.. Burrill B. Crohn, en 1930, señaló los resultados similares en los dos pacientes que él estaba tratando.
En mayo 13, 1932, Dr.. Crohn y sus colegas, Oppenheimer y Ginzburg, presentó una ponencia sobre ?Ileitis terminal?, describir las características de Crohn?enfermedad a la . Esto fue publicado más adelante ese año como un artículo de punto de referencia en el diario de la  con el título “Ileítis regional: Entidad patológica y crónica.” El artículo JAMA fue publicado en un momento cuando la comunidad médica estaba interesada en nuevos hallazgos.
Las conclusiones recibieron importante reconocimiento, mientras que el artículo de Dalziel en el British Medical Journal de 1913 no era. Es en virtud de alfabetización en lugar de la contribución que el nombre de Crohn apareció como el primer autor. Esta fue la primera vez que la condición fue divulgada en un diario de leído, y la enfermedad llegó a ser conocido como enfermedad de Crohn.

Terapias alternativas y enfermedad inflamatoria intestinal.

Actualización: 05-04-2016|Versión para imprimir (PDF)
Dra. Noemí Manceñido Marcos
Servicio de Aparato Digestivo, Hospital Infanta Sofía (San Sebastián de los Reyes, Madrid).
MUY IMPORTANTE: La información proporcionada en geteccu.org sirve para apoyar, no para reemplazar, la relación que existe entre los pacientes y/o visitantes de este sitio web y su médico

¿Qué son las terapias alternativas?

Las terapias alternativas y/o complementarias (o medicina alternativa y/o complementaria) son aquellos tratamientos y prácticas que se desarrollan fuera de la medicina occidental tradicional o convencional para ser aplicados a ciertas enfermedades o al bienestar general. Estas terapias, por lo general, no se basan en datos científicos, no han demostrado de forma contundente sus efectos beneficiosos y no han pasado por el necesario y exigente proceso de evaluación de eficacia y seguridad al que se somete a la medicina convencional.
A pesar de que los términos “alternativa” y “complementaria” se emplean de forma indistinta, lo cierto es que se refieren a conceptos diferentes:
  • Las terapias complementarias son aquellas terapias no convencionales que se emplean junto con la medicina convencional.
  • Las terapias alternativas son aquellas terapias no convencionales que se emplean en lugar de la medicina tradicional.
Dentro de las terapias alternativas y/o complementarias se consideran la fitoterapia o tratamientos con preparados herbales y botánicos, la homeopatía, la acupuntura y moxibustión (y técnicas derivadas), la medicina tradicional china, yoga, Tai-Chi, hipnoterapia, “medicina natural”, distintos tipos y forma de masajes, etc.

¿Los pacientes con Enfermedad Inflamatoria Intestinal emplean las terapias alternativas y complementarias?

A pesar de que no han demostrado científicamente su eficacia, de que no han sido adecuadamente evaluadas y de que, como se explicará más adelante, tienen riesgos importantes, los pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal usan frecuentemente este tipo de terapias alternativas y complementarias.
En España, según varios estudios realizados, más del 20 % de los pacientes (niños, adolescentes y adultos) con enfermedad inflamatoria intestinal habían empleado terapias alternativas y/o complementarias, sobre todo aquellos con colitis ulcerosa, siendo las más usadas la fitoterapia, la homeopatía y la acupuntura. En los niños y adolescentes, generalmente son los padres o cuidadores los que deciden emplear este tipo de terapias.
Los motivos por los que los pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal usan las terapias alternativas y/o complementarias, a pesar de que no han demostrado su utilidad y de que pueden ser perjudiciales, son el miedo a los efectos secundarios o la falta de respuesta a los tratamientos convencionales, y todo esto a pesar de que la información que les llega sobre este tipo de terapias generalmente no es suficiente ni fiable. En este uso influye también la gravedad de la enfermedad inflamatoria intestinal: cuanto más grave es ésta, más probable es que el paciente busque otras terapias alternativas y abandone el tratamiento convencional, lo que suele dar como consecuencia un mayor empeoramiento de su enfermedad inflamatoria intestinal.

¿Estas terapias tienen riesgos?

A pesar de la creencia general de que este tipo de terapias no tienen peligro, esto no es verdad. El empleo de terapias alternativas y/o complementarias puede tener efectos secundarios importantes que se deben conocer y que se pueden dividir en dos grupos:
– los riesgos directos: son los riesgos derivados directamente de la aplicación o uso de este tipo de terapias no convencionales. Caben destacar sobre todo los derivados de las terapias con hierbas medicinales, puesto que se sabe que algunas de estas hierbas podrían producir interacciones con medicamentos convencionales que pueden ser peligrosas. Además, algunos preparados de hierbas pueden producir daño en el hígado o en los riñones que a veces ocasionan un riesgo vital para el paciente. Este tipo de riesgos se han visto sobre todo con aquellas terapias basadas en “mezclas de hierbas” de composición o de origen no claramente conocidos, ya que pueden contener productos tóxicos. Los pacientes más graves son los que más riesgo tienen, puesto que usan más fármacos de forma simultánea y con mayores riesgos de efectos secundarios. Esto hace que, al combinar estos fármacos con terapias herbales, el riesgo de interacciones y de toxicidad sea mayor.
– los riesgos indirectos: el retrasar el inicio de un tratamiento de medicina convencional que tiene unos resultados y una eficacia conocidos y demostrados mientras se espera a que algún tipo de terapia alternativa y/o complementaria tenga resultados supone el mayor riesgo para el paciente, ya que condiciona unos riesgos y posibles complicaciones innecesarios.
Es importante un marco legislativo que asegure una máxima calidad y seguridad de este tipo de terapias no convencionales.

Pero…¿cómo pueden no funcionar? Papel de la evidencia científica y la medicina basada en la evidencia

Hoy en día, el ejercicio de la medicina se basa en la aplicación clínica y racional de la mejor evidencia científica disponible y así poder proporcionar la atención más adecuada a los pacientes, teniendo en cuenta sus preferencias y características individuales; esto se denomina medicina basada en la evidencia. De esta forma, los médicos podemos diagnosticar las enfermedades y tomar las mejores decisiones clínicas posibles, así como seleccionar los mejores tratamientos y formas de prevención de enfermedades. Así, se puede evitar que los pacientes se expongan a procedimientos de diagnóstico o tratamientos que no estén suficientemente probados o que puedan ser incluso dañinos o, por el contrario, que no los reciban cuando han demostrado ser útiles y eficaces. Para ello, uno de los pasos es el seleccionar los estudios más rigurosos y de más calidad científica (por lo general, ensayos controlados con división en grupos al azar y estudios prospectivos con un gran número de pacientes) para determinar qué acciones conllevan mayor beneficio con el mínimo riesgo.
Todos conocemos prácticas y tratamientos aceptados por la sociedad, poniendo como excusa motivos variopintos y no fundados: porque los practica mucha gente, porque se llevan empleando desde hace generaciones, “si le ha ido bien a otro, a mí también me puede funcionar” o porque existe la creencia de que “son útiles pero las grandes compañías farmacéuticas no quieren que se conozcan para evitar competencia”. Sin embargo, la evidencia científica sobre muchas de estas terapias alternativas y/o complementarias es escasa o no existe. De hecho, aunque algunas terapias pudieran tener cierto efecto beneficioso, es necesario realizar estudios con rigor científico que demuestren su eficacia, las dosis necesarias y su seguridad. Por esto, es preferible no exponerse al riesgo de usarlas mientras no se demuestre de una manera científica y validada su utilidad y que tienen un equilibrio adecuado entre el beneficio y el riesgo de emplear una terapia en concreto.
Si el lector quiere aprender más sobre la medicina basada en la evidencia, se recomenda la lectura de las Hojas para el Paciente de JAMA (JAMA Patient Page) sobre medicina basada en la evidencia, ensayos controlados con asignación al azar, investigación médica y el apoyo a la investigación médica que se pueden descargar del sitio web de JAMA (Journal of the American Medical Association) en www.jama.com.

Si decido utilizar alguna de estas terapias, ¿debo decírselo a mi médico?

Sí, es importante que confíe en su médico y que le cuente si tiene pensado recibir o está recibiendo algún tipo de terapia alternativa y/o complementaria, puesto que su médico le puede informar sobre sus beneficios, sus limitaciones y sus riesgos. Ocultarle a su médico que está usando estas terapias no convencionales tiene importantes riesgos para el paciente, y puede interferir en la confianza que debe existir en la relación médico-paciente. Es importante que los pacientes estén bien informados acerca de las distintas posibilidades de tratamiento y que esta información proceda de fuentes que sean de fiar, para que puedan ajustar sus expectativas a la situación real de su enfermedad y sin tener falsas esperanzas de curación, sobre todo en enfermedades como la colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn en las que es difícil saber con antelación la evolución de las mismas.  Además, es esencial que puedan tener la confianza con su médico para poder comentar las dudas que tengan acerca de su enfermedad y de cualquier forma de terapia o tratamiento.

¿Qué debo hacer como paciente?

Es importante recordar que, a día de hoy, las terapias alternativas y/o complementarias no pueden reemplazar ni sustituir a la medicina tradicional en el tratamiento de enfermedades graves como la enfermedad inflamatoria intestinal. Además, muchas terapias alternativas y/o complementarias carecen de evidencia científica y tienen riesgos importantes.
Por tanto, como paciente, debe utilizar todos los recursos que existen en nuestro entorno, cada vez más numerosos y mejores, para conseguir un buen control de su enfermedad e intentar mejorar su calidad de vida. Para ello, es de gran utilidad:
  •     Seguir los consejos del médico, quien informará a sus pacientes en un                         lenguaje claro y adaptado
  •     Buscar información de calidad, contrastada y fiable. Para ello, además de                   preguntar al médico, se dispone de distintas páginas web que pueden ser de              ayuda: www.geteccu.orgwww.accuesp.comwww.efcca.org ; www.ccfa.org.
               Cualquier duda que le surja debe consultársela a su médico.
  •      Pedir una segunda opinión si le quedan dudas.

Agradecimientos

Al Dr. Fernando Gomollón, autor de la edición anterior de estas recomendaciones, por su excelente trabajo que me ha servido de base e inspiración para realizar esta actualización de las mismas.

Bibliografía

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jueves, 11 de enero de 2018

Oclusión intestinal.

Es un bloqueo parcial o total del intestino, cuyos contenidos no pueden pasar.

Causas

La oclusión del intestino puede deberse a:
  • Una causa mecánica, lo que significa simplemente que hay algo en el camino
  • Íleo, una afección en la cual el intestino no funciona de manera correcta, pero no existe un problema estructural que lo cause
El íleo paralítico, también llamado seudoobstrucción, es una de las principales causas de oclusión intestinal en bebés y niños. Las causas del íleo paralítico pueden abarcar las siguientes:
  • Bacterias o virus que causan infecciones intestinales (gastroenteritis)
  • Alteraciones químicas, electrolíticas o minerales, como la disminución de niveles de potasio
  • Cirugía abdominal
  • Disminución del riego sanguíneo a los intestinos
  • Infecciones dentro del abdomen, como apendicitis
  • Enfermedad renal o pulmonar
  • Uso de ciertos medicamentos, especialmente narcóticos
Las causas mecánicas de la oclusión intestinal pueden abarcar:

Síntomas

Los síntomas pueden incluir:

Pruebas y exámenes

Durante un examen físico, el médico puede encontrar distensión, sensibilidad o hernias en el abdomen.
Entre los exámenes que muestran la oclusión están:

Tratamiento

El tratamiento implica la colocación de una sonda a través de la nariz hasta el estómago o el intestino para ayudar a aliviar la hinchazón (distensión) abdominal y el vómito. El vólvulo del intestino grueso se puede tratar pasando una sonda hasta el recto.
Se puede necesitar cirugía para aliviar la obstrucción si la sonda no alivia los síntomas. También se puede necesitar si hay signos de necrosis.

Expectativas (pronóstico)

El resultado depende de la causa del bloqueo. La mayoría de las veces, la causa se trata exitosamente.

Posibles complicaciones

Las complicaciones pueden incluir o pueden llevar a:
Si la obstrucción bloquea el riego sanguíneo al intestino, esto puede causar infección y necrosis (gangrena). Los riesgos de la necrosis están relacionados con la causa del bloqueo y por cuánto tiempo ha estado presente. Las hernias, el vólvulo y la intususcepción conllevan un mayor riesgo de gangrena.
En el recién nacido, el íleo paralítico que destruye la pared intestinal (enterocolitis necrosante) es una afección potencialmente mortal y puede llevar a infecciones en la sangre y los pulmones.

Cuándo contactar a un profesional médico

Consulte con su proveedor si: 
  • No es capaz de eliminar las heces o los gases
  • Presenta hinchazón (distensión abdominal) que no desaparece
  • Sigue vomitando

Prevención

La prevención depende de la causa. El tratamiento de afecciones, como tumores y hernias, que pueden conducir a la oclusión, puede reducir el riesgo.
Algunas causas de la oclusión no se pueden prevenir.

Nombres alternativos

Vólvulo intestinal; Íleo; Íleo paralítico; Obstrucción intestinal; Seudoobstrucción intestinal; Íleo del colon