martes, 19 de septiembre de 2017

¿Cómo se maneja el impacto psicológico de la EII en consulta?

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El estudio con los resultados y las conclusiones del proyecto EnMente acaban de ser publicados en la revista Inflamatory Bowel Desease.
EnMente es fruto de la colaboración entre ACCU España, GETECCU y el laboratorio MSD y con él se ha pretendido entender cómo perciben tanto el paciente como el especialista en gastroenterología la forma en la que se evalúa y maneja en la consulta rutinaria el impacto de la EII en la vida de los pacientes y el cómo consideran que debería ser tratado.
El estudio se realizó a través de encuestas dirigidas a especialistas gastroenterólogos y a pacientes.
Las encuestas para pacientes se realizaron online durante el mes de abril del 2016 y fue respondida por 912 pacientes.
Los resultados revelan que en la valoración del impacto psico-social de la EII, entre el 56% y el 82% de los pacientes consideran que la EII les provoca un impacto negativo y que la enfermedad empeora cuando se sienten ansiosos o deprimidos.De hecho, un 45% y un 36% afirman sentirse siempre o casi siempre ansiosos o deprimidos, respectivamente.
Además, es curioso que, en general, todas las situaciones clínicas por las que se les pregunta les generan una ansiedad moderada.
En cuanto al abordaje actual del impacto psico-social del crohn o la colitis ulcerosa en la consulta, un 45%y un 85% afirma que nunca o casi nunca su médico les pregunta por el impacto de la enfermedad en su estado emocional, su trabajo, su vida social, familiar o sexual.
En el caso de padecer síntomas psicológicos, la mayoría de los encuestados se lo comenta al especialista de digestivo (33%) o al psicólogo (23%). Sólo un 6% se lo comenta al personal de enfermería. No obstante, casi un 30% de los pacientes nunca o casi nunca comenta de manera espontánea su estado emocional en la consulta.
Los pacientes consideran que, cuando van a consulta, con más frecuencia es el facultativo el que se interesa por su estado emocional que el personal de enfermería, un 52% vs 11%.
A pesar de que cerca del 70% de los pacientes nunca ha recibido ayuda psicológica para afrontar su EII, sí que están de acuerdo en la importancia de evaluar el impacto psico-social de la EII en la consulta y en que el tratamiento y apoyo psicológico deben formar parte integral de su terapia. Más aún, un 84% considera que el psicólogo debería formar parte del equipo médico que le atiende.

Referencias bibliográficas
Marín-Jiménez I, Gobbo Montoya M, Panadero A, Cañas M, Modino Y, Romero de Santos C, Guardiola J, Carmona L, Barreiro-de Acosta M. Management of the Psychological Impact of Inflammatory Bowel Disease: Perspective of Doctors and Patients-The ENMENTE Project.  Inflammatory bowel diseases 2017; 23(9): 1492-1498.
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lunes, 18 de septiembre de 2017

Complicaciones Anales de la Fístula.

Advertencia: Esta página es una traducción de esta página originalmente en inglés. Tenga en cuenta ya que las traducciones son generadas por máquinas, no que todos traducción será perfecto. Este sitio Web y sus páginas están destinadas a leerse en inglés. Cualquier traducción de este sitio Web y su páginas Web puede ser imprecisa e inexacta en su totalidad o en parte. Esta traducción se proporciona como una conveniencia.

Por Yolanda Smith, BPharm
La Cirugía para una fístula anal lleva siempre el riesgo de complicaciones. Las principales complicaciones postoperatorias incluyen:
  • infección
  • incontinencia del intestino
  • repetición de la fístula
Cada Uno de estas complicaciones se discute más detalladamente abajo.

Postoperatorio

Las Complicaciones pueden ocurrir en el período postoperatorio inmediato o demorado. Varias dificultades pueden presentar poco después del procedimiento quirúrgico. Éstos incluyen la retención urinaria, extracción de aire o licenciamiento pesado del sitio fistulotomy, formación del coágulo dentro de un hemorrhoid existente, e impacto fecal.
Otras complicaciones que presentan común algo más adelante después de que el procedimiento pueda incluir estenosis anal, repetición de la fístula, incontinencia del intestino, y herida demorada que cura (la herida sigue siendo unhealed por más de largo de 12 semanas). Estas complicaciones son menos comunes e influencia a partir de la 0 hasta el 18% de pacientes, dependiendo del tipo de fístula y de cirugía.

Infección

Todas Las cirugías llevan un cierto riesgo de infección cuando una incisión se hace en la piel, incluyendo el procedimiento fistulectomy. En algunas técnicas quirúrgicas de la fístula, el procedimiento puede tener que ser terminado en varios escenarios. En estos casos, una infección del trecho de la fístula puede extenderse en el cuerpo y causar la infección sistémica.
Los Antibióticos se requieren a menudo para tratar la infección asociada a cirugía de la fístula. Para la infección severa, la admisión al hospital se puede requerir para permitir la administración intravenosa de los antibióticos. Pueden también ser recomendados como método profiláctico para prevenir la infección cuando el riesgo es alto.

Incontinencia del Intestino

La cirugía de la Fístula tiene el potencial de dañar los músculos del esfínter anal, especialmente cuando la fístula implica los músculos de esfínter. Éstos son responsables de apretar alrededor del ano para controlar las defecaciones. Cuando ocurre el daño del esfínter, la fuerza de los músculos se compromete. Puede haber una cierta baja del mando de los intestinos, llevando a escaparse de heces del recto. Esto se refiere como incontinencia fecal o del intestino.
Esto es una complicación infrecuente, estimada para afectar a 3-7% de todos los pacientes que experimenten cirugía de la fístula. El riesgo depende de la posición de la fístula y del tipo de cirugía usado para quitarlo. El riesgo es el más alto para las técnicas de Seton (el aproximadamente 17%) y el procedimiento de la solapa del adelanto (cerca de 6-7%).
El riesgo es más alto en los individuos que tienen ya cierto grado de incontinencia del intestino, y que son probables notar un empeoramiento en síntomas. Otras personas que son más probables experimentar esta complicación incluyen a mujeres, y pacientes con la enfermedad de Crohn.

Repetición de la Fístula

Para algunos pacientes, la fístula se repetirá después de la cirugía. Se estima que el tipo de la repetición es aproximadamente 7-21%, sobre todo dependiendo del tipo de fístula, y el procedimiento quirúrgico que fue utilizado para quitar la fístula. El pegamento de la Fibrina, por ejemplo, tiene un alto tipo de la repetición. Otros procedimientos también han estado señalados para dar lugar a la repetición en hasta una mitad de pacientes. La Mayoría de los pacientes que tienen repetición de la fístula necesitarán tener otro procedimiento quirúrgico para quitar la fístula.

Administración de Complicaciones

La administración apropiada de las complicaciones dependerá del problema a mano y del caso individual. Es importante que los pacientes son conscientes de complicaciones posibles de modo que puedan reconocer los señales temprano bastante de buscar consejo médico según las necesidades. Esto permitirá que sean tratados a tiempo y que reduzcan el impacto de la complicación en su salud y bienestar totales.
Revisado por el Dr. Liji Thomas, DOCTOR EN MEDICINA.

Referencias

[Lectura Adicional: Fístula Anal]
Last Updated: Jul 1, 2016

Hemorragia en el tracto digestivo.

La hemorragia en el tracto digestivo es un síntoma de una enfermedad, no una enfermedad en sí. Varias afecciones diferentes pueden producir hemorragia. La mayoría de las causas de hemorragia se asocian con afecciones que se pueden curar o controlar, tales como las úlceras y las hemorroides. Algunas causas de hemorragia pueden poner en riesgo la vida.
Es importante localizar el sitio y la causa de la hemorragia. Diferentes afecciones causan hemorragia en el tracto digestivo superior e inferior. El tracto digestivo superior comprende el esófago, el estómago y la parte superior del intestino delgado, también llamado duodeno. El tracto digestivo inferior comprende la parte inferior del intestino delgado; el intestino grueso, que incluye el colon y el recto; y el ano.
Dibujo del aparato digestivo en el que se señala el esófago, duodeno, estómago, intestino delgado, colon (sombreado), recto y ano.
El tracto digestivo

¿Cuáles son las señales de hemorragia en el tracto digestivo?

Las señales de hemorragia en el tracto digestivo dependen de la zona y gravedad del sangrado.
Las señales de hemorragia en el tracto digestivo superior incluyen
  • sangre de color rojo intenso en el vómito
  • vómito con aspecto de pozos de café
  • heces negras o alquitranadas (melenas)
  • sangre oscura mezclada en las heces
  • heces mezcladas o cubiertas con sangre de color rojo intenso
Las señales de hemorragia en el tracto digestivo inferior incluyen
  • heces negraso alquitranadas (melenas)
  • sangre oscura mezclada en las heces
  • heces mezcladas o cubiertas con sangre de color rojo intenso
Un sangrado repentino y fuerte se denomina hemorragia aguda. Si hay hemorragia aguda, los síntomas pueden incluir
  • debilidad
  • mareo o desvanecimiento
  • falta de aire
  • cólicos abdominales
  • diarrea
  • palidez
Una persona con hemorragia aguda puede entrar en estado de choque, el cual se caracteriza por pulso acelerado, una baja depresión arterial y dificultad para producir orina.
Se conoce como hemorragia crónica al sangrado leve de larga duración, o al sangrado que comienza y se detiene. Si la hemorragia es crónica, la persona podría sentir fatiga, letargo y falta de aire con el paso del tiempo. La pérdida crónica de sangre también puede producir anemia, una afección en la cual disminuye la hemoglobina, una sustancia de la sangre rica en hierro.
Una hemorragia pequeña en el tracto digestivo puede pasar desapercibida. Este tipo de hemorragia se conoce como sangrado oculto. Hay pruebas simples que detectan sangre oculta en las heces.

¿Qué causa la hemorragia en el tracto digestivo?

Una cantidad de afecciones pueden causar hemorragia en el tracto digestivo. Las causas de hemorragia en el tracto digestivo superior incluyen lo siguiente:
  • Úlceras pépticas. Las infecciones causadas por el Helicobacter pylori (H. pylori) y el uso a largo plazo de fármacos antiinflamatorios no esteroides o AINE (NSAIDs por sus siglas en inglés), tales como la aspirina y el ibuprofeno, son causas comunes de las úlceras pépticas.
  • Várices esofágicas. Las venas agrandadas o várices, localizadas en la parte inferior del esófago, pueden estallar y causar hemorragia masiva. La cirrosis es la causa más común de las várices esofágicas.
  • Desgarro de Mallory-Weiss. Estos desgarros en el revestimiento del esófago por lo general se producen al vomitar. El aumento de la presión en el abdomen al toser, una hernia hiatal o un parto también pueden causar desgarros.
  • Gastritis. Los AINE y otros fármacos, las infecciones, la enfermedad de Crohn, las enfermedades y las heridas pueden causar gastritis—inflamación y úlceras en el revestimiento del estómago.
  • Esofagitis. La causa más común de la esofagitis—inflamación y úlceras en el revestimiento del esófago—es la enfermedad por reflujo gastroesofágico (GERD por sus siglas en inglés). Cuando hay reflujo gastroesofágico, los músculos entre el esófago y el estómago no se cierran adecuadamente, dejando que los alimentos y los jugos gástricos fluyan de regreso al esófago.
  • Tumores benignos y cáncer. Un tumor benigno es un crecimiento anormal de tejido que no es canceroso. Los tumores benignos y el cáncer del esófago, estómago y duodeno pueden causar hemorragias.
Las causas de hemorragia en el tracto digestivo inferior incluyen lo siguiente:
  • Enfermedad diverticular. Esta enfermedad es causada por divertículos, bolsillos que se forman en la pared del colon.
  • Colitis. Las causas de la colitis—una inflamación del colon—pueden ser infecciones, enfermedades tales como la enfermedad de Crohn, la falta de flujo sanguíneo al colon y la radiación.
  • Hemorroides o fisuras. Las hemorroides son venas agrandadas en el ano o el recto que pueden causar rupturas y sangrado. Las fisuras, o úlceras, son cortadas o desgarros en la zona anal.
  • Angiodisplasia. El envejecimiento causa angiodisplasia—anomalías en los vasos sanguíneos del intestino.
  • Pólipos o cáncer. Los crecimientos benignos o los pólipos en el colon son comunes y pueden causar cáncer. El cáncer colorrectal es la tercera causa más común de cáncer en los Estados Unidos y por lo general produce sangrado oculto.1

¿Cómo se diagnostica la hemorragia en el tracto digestivo?

El primer paso al diagnosticar la hemorragia en el tracto digestivo consiste en localizar el sitio del sangrado. El médico tomará nota del historial médico completo del paciente y realizará un examen físico. Síntomas tales como cambios en los hábitos de evacuación, heces negras o rojas y dolor o sensibilidad en el abdomen podrían indicarle al médico qué área del tracto digestivo está sangrando.
Es posible que el médico tenga que hacer una prueba para detectar sangre en las heces. Los suplementos con hierro, el subsalicilato de bismuto (Pepto-Bismol) o ciertos alimentos como la remolacha pueden darle a las heces la misma apariencia que el sangrado del tracto digestivo. Las pruebas para detectar sangre en las heces también identifican sangre que no es visible para el paciente.
Una prueba de sangre puede ayudar a determinar la gravedad del sangrado y si el paciente es anémico.
El lavado nasogástrico es un procedimiento que se puede usar para determinar si la hemorragia proviene del tracto digestivo superior o inferior. Con el lavado nasogástrico, se introduce un tubo a través de la nariz y dentro del estómago. Se remueven los contenidos del estómago a través del tubo. Si el estómago contiene bilis y no presenta sangre, la hemorragia ha parado o probablemente se localice en el tracto digestivo inferior.

Endoscopia

La endoscopia es el método más común para descubrir la causa de la hemorragia en el tracto digestivo. Un endoscopio es un tubo flexible con una cámara pequeña en su extremo. El médico introduce el endoscopio a través de la boca del paciente para examinar el esófago, el estómago y el duodeno. Esta exploración se conoce como endoscopia esofagogastroduodenal (EGD). También se puede introducir el endoscopio por el recto para observar el colon. Este procedimiento se conoce como colonoscopia. El médico puede usar el endoscopio para hacer una biopsia, la cual requiere el extirpar una muestra pequeña de tejido para ser examinado bajo un microscopio.
La hemorragia que no se puede detectar con la endoscopia se llama sangrado oculto (no visible). El médico podría repetir la endoscopia o usar otros procedimientos para encontrar la causa del sangrado oculto.

Enteroscopia

La enteroscopia es una exploración del intestino delgado. Debido a que los endoscopios tradicionales no pueden llegar al intestino delgado, se usan endoscopios especiales para la enteroscopia.
Los procedimientos de enteroscopia incluyen
  • Enteroscopia por pulsión. Se usa un endoscopio largo para examinar la porción superior del intestino delgado.
  • Enteroscopia de doble globo. Se colocan unos globos sobre el endoscopio para ayudar al endoscopio a que se mueva a lo largo del intestino delgado.
  • Cápsula endoscópica. El paciente traga una cápsula que contiene una cámara diminuta. Mientras la cámara pasa por el tracto digestivo, transmite imágenes a un monitor de video. Este procedimiento fue diseñado para examinar el intestino delgado pero también le permite al médico examinar el resto del tracto digestivo.

Otros procedimientos

Hay varias pruebas diferentes que pueden ayudar a localizar el sitio de la hemorragia:
  • Radiografías con bario. El bario es un material de contraste que permite visualizar el tracto digestivo en una radiografía. Para ello, se bebe un líquido que contiene bario o se introduce el bario por el recto. Las radiografías con bario son menos precisas que la endoscopia y pueden interferir con otras pruebas de diagnóstico.
  • Gammagrafía con radionúclidos. El médico inyecta pequeñas cantidades de material radioactivo en la vena del paciente. Una cámara especial, parecida a una máquina de rayos X, puede detectar esta radiación y crear imágenes del flujo sanguíneo en el tracto digestivo. La gammagrafía con radionúclidos es tan sensible que detecta un sangrado muy lento, pero no es tan precisa como otros procedimientos.
  • Angiografía. Se inyecta un tinte en la vena de una persona para hacer que los vasos sanguíneos sean visibles en la radiografía o en la imágenes de tomografía computarizada (CT scans en inglés). El tinte sale de los vasos sanguíneos en la zona de sangrado. En algunos casos, el médico puede usar la angiografía para inyectar medicamentos u otros materiales en los vasos sanguíneos para tratar de detener la hemorragia.
  • Laparotomía exploradora. Si otras pruebas no pueden localizar el sitio de la hemorragia, puede ser necesario un procedimiento quirúrgico para examinar el tracto digestivo.

¿Cuál es el tratamiento para la hemorragia en el tracto digestivo?

La endoscopia se puede utilizar para detener el sangrado en el tracto digestivo. Un médico puede introducir herramientas a través del endoscopio para
  • inyectar productos químicos en el sitio de la hemorragia
  • tratar el sitio de la hemorragia y el tejido circundante con una sonda de calor, corriente eléctrica o láser
  • cerrar los vasos sanguíneos afectados con una banda elástica o una pinza
La endoscopia no siempre controla la hemorragia. La angiografía puede ser usada para inyectar medicamentos u otros materiales en los vasos sanguíneos para controlar algunos tipos de hemorragia. Si la endoscopia y la angiografía no funcionan, el paciente podría necesitar otros tratamientos o cirugía para detener la hemorragia.
Para prevenir hemorragias en un futuro, los médicos pueden tratar las afecciones que causan sangrado, tales como
  • H. pylori y otras infecciones
  • GERD
  • úlceras
  • hemorroides
  • pólipos
  • enfermedades inflamatorias intestinales

Puntos para recordar

  • La hemorragia en el tracto digestivo es un síntoma de una enfermedad, no una enfermedad en sí.
  • Varias afecciones diferentes pueden producir hemorragias en el tracto digestivo.
  • Es importante localizar el sitio y la causa de la hemorragia.
  • La mayoría de las causas de hemorragia se pueden curar o controlar.
  • La endoscopia es el instrumento más común para diagnosticar y tratar la hemorragia en el tracto digestivo.

Referencias

Ensayos Clínicos

El Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK por sus siglas en inglés) y otras organizaciones del Instituto Nacional de Salud (NIH) conducen y ayudan en la investigación de muchas enfermedades y condiciones médicas.

Que son ensayos clínicos, y serian una buena opción para usted?

Los ensayos clínicos son parte de la investigación clínica y a la raíz de todos avances médicos. Los ensayos clínicos buscan maneras nuevas de prevenir, detectar o tratar enfermedades. Los investigadores también usan los ensayos clínicos para estudiar otros aspectos de la atención clínica, como la manera de mejorar la calidad de vida de las personas con enfermedades crónicas. Averigüe si los ensayos clínicos son adecuados para usted. 

Que ensayos clínicos están disponibles?

Para más información sobre los ensayos clínicos que están disponibles y están reclutando visite: www.ClinicalTrials.gov .

Frases para reflexionar.

El sentido de las cosas no está en las cosas mismas, sino en nuestra actitud.
Antoine de Saint-Exúpery.

viernes, 15 de septiembre de 2017

La utilidad de la cápsula endoscópica en la enfermedad de Crohn.

  • 20 Abril 2017 
  •   
  • La cápsula endoscópica es una herramienta extendida en el estudio de la enfermedad de Crohn de intestino delgado.
  • No hay estudios sobre los factores que podrían predecir un mayor rendimiento diagnóstico de la cápsula endoscópica en pacientes con esta enfermedad.
  • Los niveles elevados de calprotectina y proteína C reactiva son los parámetros que más se asocian a lesiones de enfermedad de Crohn detectadas por cápsula endoscópica.
La cápsula endoscópica es una técnica que permite diagnosticar diferentes patologías del intestino delgado, sobre todo ante la sospecha de hemorragia digestiva media y enfermedad inflamatoria intestinal. No obstante, no hay datos concretos sobre qué factores se asocian a un mayor rendimiento diagnóstico del uso de la cápsula endoscópica en la enfermedad inflamatoria intestinal, por lo que es difícil determinar cuál sería el perfil del paciente que más podría beneficiarse de esta técnica en esta indicación concreta.
Los autores del presente artículo se plantearon como objetivo analizar la asociación de los diferentes factores demográficos, clínicos y analíticos con la presencia de lesiones inflamatorias observadas en el intestino delgado mediante cápsula endoscópica en pacientes con sospecha de enfermedad de Crohn. Eso permitiría determinar el perfil del paciente que podría beneficiarse de esta técnica.
Realizaron un análisis retrospectivo de pacientes que habían sido sometidos a cápsula endoscópica indicada para la enfermedad de Crohn en el intestino delgado. Basaron la sospecha de Crohn en la presencia de diarrea crónica o recurrente y/o de dolor abdominal, así como en algún parámetro analítico alterado, como leucocitosis, trombocitosis, anemia, velocidad de sedimentación globular elevada, proteína C reactiva o calprotectina fecal. Asimismo, registraron datos demográficos. Clasificaron los estudios realizados como negativos o como positivos si aparecían lesiones compatibles con enfermedad de Crohn.
Finalmente incluyeron a 124 pacientes, y comprobaron que los parámetros de proteína C reactiva y/o calprotectina elevadas se asociaban con mayor frecuencia a lesiones inflamatorias detectadas mediante la cápsula endoscópica; lógicamente, la elevación de ambos parámetros confería una especificidad y un valor predictivo superiores.
Los autores concluyen que, entre los pacientes que presentan síntomas de enfermedad de Crohn, los que tienen unos valores elevados de calprotectina y proteína C reactiva serían los máximos candidatos a la realización de la cápsula endoscópica.
Egea J, Pereñíguez A, Pérez V, Alberca F, Carballo F. Calprotectina y proteína C reactiva se asocian a hallazgos en cápsula endoscópica de pacientes con sospecha de enfermedad de Crohn de intestino delgado. Rev Esp Enferm Dig. 2016; 108(7): 297-303.

Nutrición enteral, tratamiento para los niños con crohn.


Un reciente estudio en el que se han analizado nueve investigaciones publicadas que comparaban la nutrición enteral exclusiva y los corticoides indica que no hay diferencia en la eficacia de  los dos tratamientos a la hora de inducir la remisión en los niños con enfermedad de Crohn . Los hallazgos se publican en Alimentary Pharmacology & Therapeutics.
La nutrición enteral exclusiva (EEN, por sus siglas en inglés) induce a la remisión en los pacientes pediátricos con crohn al igual que los corticoides pero tiene menos efectos adversos.
Entre los efectos adversos de los corticoides se encuentran la disminución ósea, la pérdida de masa muscular, el aumento de peso y un mayor riesgo de contraer infecciones y todos ellos son especialmente preocupantes en los pacientes más pequeños.  Sin embargo, la EEN se usa con poca frecuencia en los EE. UU. debido a que los corticoides se consideran un mejor tratamiento. Un mito que se desmontaría con el nuevo estudio.
Los investigadores realizaron una revisión examinando los estudios que comparan los resultados obtenidos en pacientes pediátricos con un crohn activo que fueron  tratados con nutrición enteral exclusiva con los tratados con corticoides y encontraron que la nutrición enteral exclusiva era tan efectiva como los corticoides en el control de la inflamación, ya sea durante el primer brote o durante una recaída.
Para Dr. Arun Swaminath del Lenox Hill Hospital de New York, autor principal del análisis, comenta que “la pregunta más común en un paciente recién diagnosticado es: ¿qué debo comer?” Por ello “este es el momento ideal para debatir sobre esta opción de tratamiento, especialmente en los pacientes pediátricos, pero requiere a un paciente motivado y el apoyo de un equipo —normalmente formado por un dietista, un enfermero, un médico especialista y un familiar o persona cercana que apoye— para que todo esto funcione” añade.
Los pediatras españoles Víctor Navas- López y Javier Martín de Carpí, ya indicaron el año pasado en una revisión realizada junto a su colega Johan Van Limbergen que “reducir la exposición a corticoides sistémicos es un primer paso de suma importancia” y presentaban a la nutrición enteral exclusiva como “una alternativa eficaz a la terapia de inducción con corticoides”
Referencias bibliográficas
Swaminath AFeathers AAnanthakrishnan ANFalzon LLi Ferry SSystematic review with meta-analysis: enteral nutrition therapy for the induction of remission in paediatric Crohn's disease Aliment Pharmacol Ther2017;46:645656https://doi.org/10.1111/apt.14253
V.M. Navas López , J. Van Limbergenb y J. Martín de Carpi Nutrición enteral en el paciente pediátrico con enfermedad de Crohn Enfermedad inflamatoria intestinal al día. 2016;15(3):112---122

domingo, 10 de septiembre de 2017

La enfermedad de Crohn y la deficiencia de hierro y anemia.

Cuando las superficies mucosas inflamadas del tracto gastrointestinal se vuelven úlceras profundas, la hemorragia interna puede aparecer en las heces.
La pérdida continua de sangre en pacientes con enfermedad de Crohn activa puede reducir significativamente el nivel de hemoglobina en la circulación sistémica.
La hemoglobina es la parte que transporta el oxígeno a las células rojas de la sangre. Es rica en hierro y sus funciones dependen de este mineral.
Cuando el nivel de hemoglobina cae en el cuerpo, causa anemia y deficiencia de hierro.
Aunque sangre en las heces es indicativa de anemia en pacientes con enfermedad de Crohn y por lo general una razón suficiente para comenzar la suplementación con hierro, los médicos todavía deben realizar algunas pruebas para diagnosticar la anemia.

Diagnóstico de la anemia en la enfermedad de Crohn

Nivel de hemoglobina. La mayor parte del hierro almacenado en la sangre se encuentra en la hemoglobina de los glóbulos rojos. Por lo tanto, un nivel de hemoglobina bajo indica anemia por deficiencia de hierro.
Hematocrito. El hematocrito es la porción de la sangre formado por glóbulos rojos. Por lo tanto, medir el nivel de hematocrito es otra manera de determinar los niveles de hierro.
Prueba de sangre oculta en heces. La prueba de sangre oculta en heces se utiliza para investigar signos de hemorragia interna. En esencia, se trata de la búsqueda de signos de sangre en las heces.
Colonoscopia. Una colonoscopia es un medio para examinar visualmente profundamente en el colon. Se requiere la inserción de un tubo delgado y flexible con una cámara de vídeo conectada al final en el ano para ver el extremo inferior del tracto gastrointestinal.
Endoscopia digestiva alta. Una endoscopia digestiva alta es similar a una colonoscopia, excepto el tubo delgado y flexible con la cámara se introduce por la boca. Este tipo de endoscopia se utiliza para examinar el estómago y el intestino superior de signos de sangrado.

Tratamiento de la anemia por deficiencia de hierro en la enfermedad de Crohn

Antes que los bajos niveles de hierro se vuelven anemia ferropénica severa, los pacientes con enfermedad de Crohn deben incluir más alimentos ricos en hierro en sus dietas.
Mientras la diarrea no esté presente, la dieta y las fuentes suplementarias de hierro pueden ayudar a elevar los niveles de hierro en la sangre.
Las fuentes alimenticias de hierro son; las plantas como las lentejas y la soja, así como la carne. La carne contiene hierro hemo mientras que las plantas son fuentes de hierro no-hemo. El hierro hemo se absorbe más fácilmente en el cuerpo que el hierro de origen vegetal. Esta es la razón por la que la deficiencia de hierro es más común entre los vegetarianos. Sin embargo, el consumo de alimentos ricos en vitamina C (o tomar suplementos de vitamina C) puede mejorar la absorción del hierro no hemo.
Los suplementos de hierro pueden ser recomendados después de que la anemia por deficiencia de hierro se ha diagnosticado. La dosis recomendada de estos suplementos es de 325 mg, tomados 1 – 3 veces al día.
En casos severos de anemia causada por la pérdida de sangre, los pacientes con enfermedad de Crohn pueden necesitar inyecciones de hierro e incluso transfusiones de sangre.