domingo, 27 de mayo de 2018

Una pastilla viviente para vigilar el tracto digestivo desde el móvil.

La enfermedad celíaca y la de Crohn podrían estudiarse con un nuevo sensor que se traga.


La cápsula incorpora células vivas y componentes electrónicos. En vídeo, los investigadores Mark Mimee y Phillip Nadeau explican el funcionamiento del sensor. 
Hay lugares tan inaccesibles que, con toda la tecnología disponible, los científicos todavía solo los conocen a medias. Son, por ejemplo, el fondo del mar, las galaxias lejanas y el interior del tracto digestivo. Las técnicas que se suelen emplear para explorar este último, como las endoscopias, no llegan a los órganos más recónditos ni son capaces de observar la fisiología gastrointestinal bajo condiciones verdaderamente naturales. Eso obstaculiza el estudio, el diagnóstico y la monitorización de enfermedades del tracto digestivo como la celiaquía. La situación podría cambiar gracias a un nuevo sensor bioelectrónico, diseñado como una pastilla que se puede tragar y que se comunica de forma inalámbrica con un aparato externo, por ejemplo un móvil.
Un equipo del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, EE UU) ha creado el prototipo de este sensor que emplea células vivas para detectar bioindicadores —moléculas que delatan la presencia de una enfermedad— en el estómago y en el intestino. El aparato, descrito hoy en la revista Science, es una cápsula aproximadamente cilíndrica de unos tres centímetros de largo que contiene bacterias transgénicas encerradas por una membrana porosa. Las bacterias están modificadas por ingeniería genética para producir luz cuando detectan hemo, una molécula de la sangre. Esta luz activa componentes electrónicos que envían la información a una radio o a un teléfono móvil fuera del cuerpo en tiempo real.
Por ahora, los investigadores han probado con éxito el sistema para detectar sangre en el estómago de animales (probaron 12 cápsulas en seis cerdos), pero planean desarrollar nuevas cepas de bacterias luminiscentes para detectar otros tipos de bioindicadores. “Creo que buscar indicadores de inflamación será una de las principales aplicaciones futuras de este aparato”, dice el microbiólogo Mark Mimee, uno de los creadores del sensor; la reacción inflamatoria es propia de varias enfermedades gastrointestinales que requieren constante monitorización, como el síndrome de intestino irritable, la enfermedad celíaca y la de Crohn. No obstante, esta tecnología también podría desarrollarse para detectar señales de infección o incluso de cáncer.
Los investigadores pretenden crear versiones más pequeñas del sensor que resulten prácticas para un uso clínico en humanos. “Con un trabajo razonable de ingeniería probablemente podemos hacerlo un tercio más pequeño, incluso quizás algo más”, asegura el ingeniero electrónico Phillip Nadeau, que ha trabajado con Mimee para desarrollar este invento. En un futuro, un paciente podría tragarse el sensor para que su médico evalúe los niveles de varios bioindicadores en su tracto digestivo, algo que de momento es imposible sin una intervención invasiva. La cápsula saldría del cuerpo con las heces.
Los creadores también apuntan que deberán investigar a fondo la seguridad del aparato antes de que llegue a la clínica, ya que contiene componentes electrónicos que incluyen una pila de botón. Las bacterias que emplea la cápsula son de una cepa probiótica de Escherichia coli que vive en el colon humano, y por tanto no deberían suponer un riesgo para la salud. Sin embargo, el sensor debe contar con medidas para proteger a estas células de la acidez variable del tracto digestivo.
Peter Gibson y Rebecca Burgell, dos investigadores de la Universidad de Monash  (Australia) que no participaron en el estudio, señalan la importancia de conocer la posición de la cápsula dentro del tracto digestivo para que sus lecturas tengan utilidad clínica, lo cual se podría conseguir incorporando un sensor de acidez. “También veo posible utilizar métodos que midan la señal inalámbrica de la cápsula”, añade Nadeau: “Imagina incorporar tres o cuatro recibidores, como tiritas, en distintas partes de la superficie del cuerpo. Al medir la señal inalámbrica podríamos triangular la posición [del sensor]”.
Gibson y Burgell opinan en un artículo asociado a la publicación original en Science que este invento podría llegar a aplicarse en otras partes del cuerpo, como órganos sólidos o el sistema circulatorio. “Será emocionante ver a dónde nos lleva esta tecnología”, concluyen.

Frases para reflexionar.

Solo hay un principio motriz: el deseo.
Aristóteles.

jueves, 24 de mayo de 2018

Enemas para el estreñimiento: Tipos, formas de administración y precauciones.

El enema es un tratamiento poderoso, pero potencialmente peligroso para el estreñimiento. Por lo general, se recomienda solo cuando todo lo demás ha fallado.
Los enemas suelen recomendarse como un tratamiento de último recurso para las personas que sufren de estreñimiento y, si bien los enemas pueden brindar alivio, se debe tener cuidado debido a sus posibles efectos secundarios. Con frecuencia, los médicos te recetarán laxantes, supositorios o una dieta rica en fibra antes de aconsejarte que pruebes un enema para el estreñimiento.
Los enemas tratan el estreñimiento al introducir líquido en los intestinos a través del recto. El líquido suaviza las heces impactadas, mientras que la boquilla del enema afloja el recto. Esta combinación estimula la evacuación intestinal.

Tipos de enemas

Casi todos los enemas para el estreñimiento usan una mezcla de agua y otras sustancias que ayudan a disolver o lubricar las heces impactadas y a evitar que los intestinos absorban el agua. Algunos de los enemas más comúnmente  usados son:
  • Enema de fosfato de sodio. Este enema usa una sal llamada fosfato de sodio para mantener el agua en los intestinos, se considera el más potente y debe administrarse en la dosis precisa para evitar efectos secundarios.
  • Enema de aceite mineral. Este tipo de enemas funciona como lubricante, lo que facilita que los pacientes expulsen las heces impactadas.
  • Enema de solución salina. Estos enemas caseros requieren la compra de algunos equipos, incluyendo una bolsa de enema, un tubo de enema y agua destilada. La solución más común implica dos cucharaditas de sal de mesa a un litro de agua destilada tibia.
  • Leche y melaza. Se puede crear otro enema casero combinando partes iguales de leche entera y melaza. Los azúcares en la leche y la melaza permanecen en los intestinos y ablandan las heces compactadas.

¿Cómo administrar un enema?

Algunos pasos comunes en la administración de un enema son:
  • Beber uno o dos vasos de agua antes del enema, ya que este puede deshidratar.
  • Acostarse boca abajo con las rodillas debajo del cuerpo.
  • Lubricar el tubo del enema e insertarlo suavemente en el recto.
  • Si estás usando un enema desechable, exprime suavemente el contenido en el recto. Si estás utilizando una bolsa de enema con una solución casera, se debe sostener la bolsa y permitir que la gravedad lleve el contenido.
  • Una vez que la bolsa esté vacía, retira el tubo del recto.
  • Espera en esta posición hasta sentir la necesidad de defecar. Deberías sentir un impulso poderoso de 2 a 10 minutos. Debes Intentar mantener el enema durante al menos 5 minutos para lograr el máximo beneficio.

Preocupaciones de salud con respecto a los enemas

Debido a que los enemas pueden causar deshidratación, el uso excesivo de enemas puede crear serios problemas de salud. El uso de enemas para el estreñimiento de forma regular puede conducir a un desequilibrio electrolítico en el cuerpo llamado hiponatremia, en el cual la sangre se diluye y su contenido de sal se vuelve más bajo de lo normal. La hiponatremia puede causar espasmos musculares e hinchazón del cerebro, que conduce a un deterioro mental. Esto es una preocupación particular cuando se usan enemas con agua corriente.
En el otro extremo, el uso excesivo de enemas de fosfato para el estreñimiento puede conducir a una afección llamada hiper-fosfatemia, en la que los niveles sanguíneos de sales de fosfato se elevan.
Asegúrate de consultar con tu médico antes de usar un enema, y de agotar todas las otras posibilidades primero.

Terapia rectal en la colitis ulcerativa: una opción que no debe pasarse por alto.

Por el Dr. Brian Bressler

Si se encoge ante la idea de usar una terapia rectal en su plan de tratamiento de colitis ulcerosa, no está solo. La mayoría de las personas los consideran extraños y asquerosos, incómodos y desconocidos, y en muchos casos simplemente vergonzosos. Pero por mucho que despreciemos la idea de usar un supositorio o un enema, las terapias rectales tienen un lugar importante en la colitis ulcerosa, y es hora de educarse.

Oral vs. Rectal

Si le recetaron medicamentos para tratar la enfermedad inflamatoria intestinal (EII), es probable que tome medicamentos como un 5-ASA, (Pentasa o Salofalk) y / o un esteroide. Si bien estas terapias vienen en diferentes formas (tabletas, supositorios y enemas), la mayoría de los pacientes optarán por una terapia sistémica y oral sobre el tipo rectal.
Preferimos meter algo en nuestra boca que insertar algo en nuestro recto; Las tabletas orales son rápidas, fáciles y sin complicaciones, mientras que los supositorios y los enemas tienden a consumir más tiempo, más desordenados y son más embarazosos. ¡Que tiene sentido!
Pero a veces simple y ordenado no es más efectivo. Y la mayoría de los médicos estarán de acuerdo en que cuando se trata de la EII cuando la inflamación está en el colon, en particular la colitis ulcerosa, la terapia rectal es el camino a seguir (literal y figurativamente hablando). Considera lo siguiente:
La inflamación de la colitis ulcerosa siempre se extiende desde el ano hacia arriba. Esto significa que una tableta oral debe viajar por todo el tracto digestivo (casi 30 pies a través de la boca, garganta, estómago, intestino delgado) y permanecer intacta antes de administrar el agente activo a la zona afectada. Por otro lado, una terapia rectal tiene poca distancia para viajar, lo que garantiza que una gran proporción del medicamento llegue al sitio de la inflamación.

(A) El tracto digestivo humano, y (B) El tracto digestivo humano con el intestino delgado enderezado. Tenga en cuenta que el área en rojo es la inflamación que está tratando de tratar.
Como una situación paralela, considere las quemaduras solares. Si necesitara tratar un parche quemado de la piel, probablemente use una compresa fría o algún tipo de crema de aloe vera directamente sobre el área afectada. Claro, es posible que tome un medicamento para el dolor oral, tal vez un ibuprofeno, además del tratamiento tópico, pero, en general, los tratamientos más rápidos y efectivos son las opciones más directas. Tiene sentido, ¿verdad?

martes, 22 de mayo de 2018

Convenio para impulsar la mejore de pacientes con EII.

La doctora Pilar Nos, jefa de servicio del Hospital Universitari i Politècnic de València y presidenta del Grupo Español de Trabajo en Enfermedad de Crohn y Colitis Ulcerosa (GETECCU) y Julio Roldán, presidente de la Confederación de Asociaciones de Pacientes con EII (ACCU España) han firmado un convenio de colaboración para impulsar la investigación, la atención multidisciplinar y la mejora de la calidad de vida de los pacientes de Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII).
LAFE.SAN.GVA.ES
La Fe impulsa la colaboración entre investigación y pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal     • En la Comunitat Valenciana hay 15.000.... Pagina de inicio del hospital la fe

Alteraciones neurológicas relacionadas con la enfermedad de Crohn.

S. Santos-LasaosaT. Casadevall-CodinaL.F. Pascual-MillánC. Tejero-JusteP. Larrodé-PellicerC. Iñíguez-MartínezF. Morales-Asín

[REV NEUROL 2001;32:1158-1162]PMID: 11562848

Introducción. La incidencia de alteraciones en el sistema nervioso central y/o periférico en el paciente con enfermedad de Crohn (EC) es del 33,2%. Se considera que existe una asociación casual en el 19,3% de los casos. El compromiso del sistema nervioso puede preceder al diagnóstico de la EC. 

Desarrollo. Se revisan las principales complicaciones neurológicas de la EC. La patología vascular predominante a nivel cerebral es la arterial aun cuando se han notificado casos de trombosis venosa. Uno de los mecanismos implicados es el estado de hipercoagulabilidad secundario a trombocitosis e incremento de los factores V, VIII y fibrinógeno. En otros casos se ha confirmado la positividad de los anticuerpos antifosfolipídicos y anticoagulante lúpico y por lo tanto de un mecanismo autoinmune implicado. Otras manifestaciones neurológicas incluyen la neuropatía periférica (axonal, desmielinizante y autonómica), miopatías, pseudotumor cerebri, edema del disco óptico, alteraciones psiquiátricas (ansiedad, fobias, depresión) así como la asociación a entidades como la esclerosis múltiple, el síndrome de Cogan, el síndrome de Melkersson-Rosenthal, conectivopatías y vasculitis. 

Conclusión. Además de la hipercoagulabilidad como uno de los mecanismos patogénicos de la isquemia cerebral, existe una alteración de la inmunidad humoral y celular en pacientes con EC que justifica ésta y otras manifestaciones neurológicas, y explica su asociación con otras entidades de patogenia inmune.
https://www.neurologia.com/articulo/2001001

domingo, 20 de mayo de 2018